COMO AUTO-AYUDARSE A SUPERAR UN TRASTORNO DE LA CONDUCTA ALIMENTARIA

Recuperarse de un trastorno de la conducta alimentaria implica mucho más que simplemente dejar de matarse de hambre, de atascarse, de purgarse o de hacer ejercicio en exceso. Significa eliminar las conductas desadaptativas o destructivas y adoptar en su lugar maneras nuevas y más efectivas de obtener lo que uno quiere y necesita. De hecho, la persona no podrá interrumpir la realización de conductas desadaptativas a menos de que encuentre otra manera de reemplazarlas y cuidarse a sí misma.

 

Nota: algunas personas abandonan la alimentación desordenada o el ejercicio compulsivo pero adoptan en su lugar, otras conductas autodestructivas como la excesiva ingesta de alcohol, el consumo de drogas u otras substancias para el control del peso, el comprar de manera compulsiva, la promiscuidad sexual, cirugías plásticas numerosas y recurrentes y/o el robar artículos en tiendas. Las personas hacen esto para adormecer sentimientos dolorosos o disfrutar temporalmente de un evento excitante (high). Sin embargo, eventualmente lastiman sus cuerpos, dañan sus relaciones interpersonales y se sienten fracasadas. Las personas no se recuperan realmente hasta que aprenden a controlar sus vidas y cuidarse de manera más sana.

 

Tips para la Recuperación:

• Nunca se permita sentirse tan hambriento que se ponga en una posición vulnerable para exponerse a comer voraz y descontroladamente. La mejor manera de evitar tener atracones es comer algo cada vez que sienta hambre.

 

• Permítase consumir algunos alimentos deseables o divertidos cada día. Si no lo hace, comenzará a sentirse privado y querrá consumirlos eventualmente de manera descontrolada o voraz.

 

• Mantenga su peso en un rango relativamente normal. Mientras más delgado se encuentre, más hambre tendrá. Mientras más hambre tenga, tendrá mayor propensión a consumir vorazmente alimentos con alto contenido en grasa o azúcar.

 

• Focalice su atención en usted mismo. Cuando se sienta incómodo, dése algunos minutos para descubrir qué es lo que quiere o necesita. Entonces, de ser posible, consíga lo que le haga falta, en vez de distraerse con la comida que suele consumir de manera descontrolada, con ejercicio o libros de dietas.

 

• Evite situaciones que le disparen la actuación de conductas inadecuadas, hasta que haya avanzado un poco más en su recuperación. Cuando se sienta con mayor fortaleza, planee formas nuevas de lidiar con eventos disparadores o desencadenantes.

 

• Encuentre maneras satisfactorias de ganar dinero para que no tenga que preocuparse por su seguridad económica, por comida, cobijo, ropa, educación, etc..

 

• Pase algún tiempo cada día con amistades. Si no puede hacerlo en persona, hágalo a través del teléfono.

 

• Hágase competente en algo que no tenga que ver con hacer dietas y ejercicio. Hága algo todos los días de lo cual pueda sentirse orgulloso.

 

• Dése cuenta de que todo lo que hace es una decisión personal. Reemplace el “Yo debería” o “Yo tengo” con: “Yo decido” o “Yo elijo”.

 

• Aparte cuando menos 30 minutos diarios para hacer algo divertido, algo que usted quiere hacer, y no para hacer algo que usted considera que debería hacer. El divertirse es una manera fabulosa de descargar tensión y frustración. También constituye un antídoto contra la depresión.

 

• Hable de sus cosas o problemas con alguna persona a quien le tenga confianza: un padre o madre, amigo, sacerdote, consejero escolar, doctor o terapeuta. Es aconsejable tener otra perspectiva que pueda ayudarlo (a) a ampliar su visión de las situaciones.

 

* Comprométase a formar parte de un programa de auto-ayuda. Trabaje en él todos los días. Consiga y utilice algún libro de auto-ayuda como:”Making peace with food” escrito por Susan Kano, “Inner Eating” escrito por Shirley Billingmeier, o “Emotional Eating: A practical guide for taking control” escrito por Edward Abramson. Si no puede conseguirlos en la librería (“American Book Store” o “Libros, Libros, Libros”), pida al encargado de la misma que se lo consiga u ordene vía Amazon.

 

Si usted sospecha que presenta un problema significativo o en cierto grado incapacitante para usted con respecto a su alimentación, o si trata de hacer uso de los tips de recuperación con poco o ningún éxito, consulte con un psiquiatra, psicólogo o terapeuta especializado en trastornos de la conducta alimentaria o experto en el campo de la salud mental. Sin recibir tratamiento, la gente puede luchar durante toda su vida contra un trastorno de la conducta alimentaria o contra el ejercicio excesivo o compulsivo. Algunas personas mueren como resultado de ello. Con un tratamiento efectivo, la mayor parte logran recuperarse.

 

Prevención de Trastornos de la Conducta Alimentaria y del Ejercicio Compulsivo

 

Los trastornos de la conducta alimentaria y del ejercicio compulsivo son mucho más fáciles de prevenir que de curar. Recuerde que lo que usted hace tiene mayor efecto que lo que dice. Bríndeles a sus amistades y a sus familiares el regalo de constiuir un rol de modelamiento adecuado. Si usted es una mujer, busque sentirse cómoda y satisfecha con su propio cuerpo, sin importar su tamaño o silueta. No critique su propia apariencia de manera negativa o despectiva. Si lo hace, estará enseñándoles a otros a preocuparse en extremo por su apariencia exterior o a criticar sus propios cuerpos.

 

Si usted es un hombre, trate de no criticar ni su apariencia física ni la de una mujer. Las personas son mucho más que ricas y complejas que sus cuerpos. Tienen talentos, habilidades, deseos, sueños, anhelos, valores y metas – así como una variedad de cualidades y características comunes a todas las personas.

 

Lo más importante de todo es enseñar (no pierda su tiempo en decirlo) a las personas que se encuentran a su alrededor las maneras como usted cuida de sí mismo en una forma saludable y responsable. Demuestre cómo es que una persona competente se cuida a sí misma y se hace cargo de su vida. Enséñele a la gente a mantener equilibrio en su vida para que no deposite todas sus necesidades emocionales en una sola área (el cuerpo o la alimentación).

 

Cuando vea a otras personas experimentar problemas con su forma de alimentarse y/o con su forma de hacer ejercicio, dése cuenta de que están haciendo las cosas lo mejor que pueden, de acuerdo a lo que saben y a las habilidades que poseen para cubrir sus necesidades. Su trabajo no es dar un sermón o una lección, predicar o castigar, sino tratar de enseñarlos a cuidarse de manera más efectiva.

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